Si te cacho..... TE DOY EN LA MADRE?

El fin de semana me plantearon una pregunta que me sigue dando vueltas.


La pregunta fue, ¿Eres celosa? Y me pusieron una película…..

Imagínate que una morra le anda haciendo ojitos a tu bato, ¿Qué harías?

Mi respuesta inmediata fue que no haría nada, que si a “mi” bato le hacen ojitos y a él no le disgusta y responde pues tan fácil, me voy y no paso nada. Si él y ella quieren chocar sus carritos, pos como pa que me quedo haciendo entripados jajaja.

El solo imaginarlo y verme en esa situación me dejo pensando que si eso me llega a pasar solo tocaría de nuevo mis heridas de traición y abandono.

Se dice que los celos son un problema para los otros, pero un tormento para uno mismo.

Cuando me hacen tocar mis heridas pierdo el control, me lleno de ansiedad, no se que hacer, tengo miedo a la perdida y en ese momento olvido que no tengo el control de nada externo a mi vida misma.

Me complica confiar, confiar para mí es un gran reto a aceptar lo que va a pasar sabiendo que aun cuando no me guste y me haga llorar y patalear cual cría sin golosinas es lo mejor, en el se dice que los miedos desaparecen cuando comprendemos y aceptamos que la historia propia y la del universo, están escritas por la misma mano, lo que hace que los errores no existan.

Algo que no acabo de comprender es porque me siento traicionada, porque mis heridas son tan fáciles de tocar, porque siempre me he sentido abandonada y algo que me provoca más susto es que no solo me siento abandonada por la gente que me rodea, en realidad mi abandono es propio, me he abandonado hasta yo.

Sigo en el proceso de comprender que nadie me ha hecho nada, que todo lo que pasa es por algo perfectamente perfecto, poco a poco me cae el 20 de que mi padre murió porque así tenían que ser las cosas para que yo ahora tenga lo que tengo y sea lo que soy, talvez muy profundamente mi niña interior tomo la muerte de su padre como un abandono, a esa niña le toca comprender que no la abandonaron que no la traicionaron, que si se hizo responsable de muchas cosas fue por decisión propia y siendo honestas porque sabia que siendo “la hija modelo” pocas veces le pueden negar algo.

Wow cuanta enfermedad jajaja.

Me dicen que trate a mis pensamientos como ellos me tratan a mi, que controle mis pensamientos, que esa niña adolorida y llena de miedos, con terror al abandono debe de tocar ese dolor, debo de quedarme conmigo, no tengo que salir a tratar de resolver lo que no puedo resolver porque no tengo el control de lo que esta fuera de mi, tengo solo el control de mis pensamientos y que esos pensamientos no siempre son realidad.

Me debo hacer responsable de mi, solo de mi, si un hombre al que yo he decidido amar, es una responsabilidad propia, si ese hombre me traiciona, debo de tocar mi dolor, quedarme con él, no hacerle panchos ni escenas de “porque me haces esto”, “yo que te he dado los mejores años de mi vida”, “yo que he dejado todo por seguirte”, y todas esas mamadas que por lo regular una mujer fuera de control hacemos jajaja y digo hacemos porque no estoy exenta de hacerlo, jajaja, estoy más despierta, menos medicada, mas alerta pero de cuando en cuando me da la pendejes jajaja,

Si ese hombre llego a mi para traicionarme es porque esa lección aun no la tengo aprendida, esa es su misión conmigo, a mi me toca trabajarlo, no tengo porque hacerle dramas, ni panchos, ni nada, comprenderé que a ese hombre le tocan lecciones que aprender y así como me engaño a mi, hasta que no entienda su lección seguirá por la vida traicionando a cuanta mujer se le ponga en frente.

En una relación de pareja existen tres historias, la mía, la suya y la nuestra. De mis broncas y traumas me encargo yo, de sus broncas y traumas se encarga él, lo que si deseo mucho es que cuando un morro llegue a mi vida la historia que sea nuestra sea lo mejor que cada uno puede dar.

Si soy celosa, si tengo miedo al abandono y la traición, pero esos son mis traumas, a el morro no le diría na de na, que cada quien siga su camino aprendiendo las lecciones que a cada uno le tocan, lloraría y me tirara al piso por un rato, pero me quedaría en mi dolor un rato, comprendiendo que no me queda de otra mas que trabajar y trabajar en mi, solo en mi.

La responsabilidad de amarnos es algo que nos damos nosotros mismos, la obligación de amar impone borregismo, no debemos seguir lo que la porquería imponga, tú eres tú y yo soy yo.

3 comentarios:

  1. Pues yo he vivido los celos, y más allá de lo que uno a veces quiere, es decir, no hacer nada, ni decir nada, los celos mandan, obligan a cometer tanta ridiculez que da miedo.

    También aprendí que para que haya celos, ambas partes participan, no nadamas uno es celoso y la otra no, y viceversa, ambas partes tienen su rol.

    ¿Una cura?, quererse uno mismo lo suficiente y verdaderamente para dejar ir a esa persona.

    Y más que historias son "verdades", tú verdad, mi verdad y LA verdad.

    Ánimo

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  2. Gracias por el comentario :)

    Sin duda las verdades dan paz, Besos

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